Nadezhda Bravo: Una lingüista boliviana exitosa

pablosanchez on 11 8, 2009

linguista-exitosaDespués de diez años de intentos infructuosos, Nadezhda Bravo Cladera consiguió una beca para estudiar lingüística. Corría el año 1971. Alistó sus maletas, se despidió de su madre y de sus hermanas y se embarcó en un viaje de dos años a Francia. No volvió a su tierra. Ella resume con nueve palabras el por qué de la decisión que le cambio la vida: “Fue el amor el que me llevó a Suecia”.

Hoy, después de 38 años, la exitosa doctora en Lenguas no ha olvidado, pese a la distancia y el tiempo, el pesado y dulce olor a retamas y el suave aroma de los geranios que florecían en el Montículo de la zona de Sopocachi, cerca a la casa en que vivía. En su paso por Bolivia recuerda su juventud, su Oruro natal, el exilio familiar y sus incontables triunfos profesionales por el mundo.

Nadezhda nació el 7 de enero de 1944. Es capricorniana. “Sé muy bien la historia de mi nombre”, afirma sonriente. Su padre, Fernando, quiso que se llamara igual que la compañera de Vladimir Ilich Ulianov, más conocido bajo el pseudónimo de Lenin, político que luchó por el comunismo y fue el primer presidente de la Unión Soviética.

Ella tenía 13 años cuando su familia dejó la ciudad minera para radicar en la sede del Gobierno, después de que el jefe del hogar ganó un concurso de méritos para dar cátedra en la Universidad Mayor de San Andrés.

Terminó la secundaria en el colegio experimental Hugo Dávila en 1961, y entre sus planes figuraba estudiar medicina, empero, luego del fallecimiento de su progenitor, su madre, Elsa Cladera, le sugirió una profesión corta. Así ingresó al Instituto Normal Simón Bolívar, donde estudió francés, reforzó el inglés que aprendió en la escuela y tomó un curso en el Instituto Nacional de Especialización Lingüística; allí, una de sus profesoras la introdujo al estudio científico del lenguaje.

Entonces Bolivia se aprestaba a vivir años difíciles. En 1964 volvía a caer la democracia con el golpe de René Barrientos Ortuño al presidente del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), Víctor Paz Estenssoro.

Nadezhda insistía en conseguir una beca fuera del país, mientras empezó a dar clases de idiomas en el Liceo La Paz. Sus dos hermanas menores estudiaban y su madre trabajaba y realizaba actividades como dirigente sindical: era maestra de primaria.

En agosto de 1971, el general Hugo Banzer Suárez dirigió un golpe de Estado contra el entonces presidente Juan José Torres. Empezaron las persecusiones políticas y la vivienda de la familia Bravo Cladera fue allanada. Nadezhda y su hermana menor, María Alejandra, fueron detenidas y llevadas a lo que hoy es el Ministerio de Gobierno. Pero las liberaron porque los militares buscaban a su progenitora, ex miembro de la Asamblea Popular fundada por Torres, así como representante del magisterio ante la Central Obrera Boliviana y la Central Departamental.

Lo recuerda bien, tenía 27 años cuando la suerte tocó a su puerta: a pocas semanas de imponerse la dictadura, recibió la noticia de haber ganado una beca. Su familia la apoyó para que envalije sus pertenencias y, a principios de octubre de 1971, partió a estudiar Lingüística General en la Universidad de la Franche Comté, en Besançon, Francia. Al final de ese mes conoció a Ian Andrés Nilsson, el sueco que en pocos años sería su esposo.

En Bolivia, el asedio a sus seres queridos continuaba. Su madre, por seguridad, a finales de ese año se fue a Chile. La siguió la hija del medio, Emma Bolshia, cuyo nombre fue inventado por sus padres haciendo alusión a los bolcheviques, ella estaba embarazada y su esposo también era acosado por ser un dirigente opositor al régimen banzerista. La hermana más pequeña, María Alejandra, se quedó para vender las propiedades familiares y posteriormente alcanzarlas.

Entre continuas cartas, algunas llamadas telefónicas y frecuentes preocupaciones, Nadezhda siguió estudiando. Tenía el anhelo de encontrar a su familia en Chile, incluso su novio estaba dispuesto a acompañarla. Sin embargo, nuevos conflictos políticos cambiaron sus planes. El 11 de septiembre de 1973, el militar Augusto Pinochet Ugarte tomó a la fuerza el poder en suelo chileno y derrocó al socialista Salvador Allende. Los bolivianos que habían huido de Banzer sabían que tenían sus días de estancia contados.

Por esto, Elsa y su hija María Alejandra, junto con otros connacionales autoexiliados, tuvieron que ocultarse. Ellas estuvieron en el refugio de un religioso de apellido Hurtado; de allí las sacaron en un bus hasta un aeropuerto para tomar un vuelo a Suiza.

Finalizaba el año, justo cuando Nadezhda se convertía en licenciada en Lingüística General. Ni bien recibió su cartón en Francia, tomó nuevamente sus maletas, las envió a Suecia a la casa de su novio, y viajó a territorio suizo para ver a sus familiares. Con una sonrisa describe aquel reencuentro, en el que notó que su madre portaba los rasgos del sufrimiento en el rostro; pero también le anunció su matrimonio, unas semanas después.

Es así que aterrizó en Suecia para su casamiento con Ian. Reconoce que acostumbrarse al cambio de residencia le resultó difícil. “Aunque es distinto si hay una ligazón afectiva, porque entonces uno está dispuesto a aprender la lengua del país, empezar a comprender la cultura, eso toma tiempo”. La lengua que la enlazó con su esposo en un principio fue el francés, y cuando un año después nació su primogénito, Andrés Fernando, decidieron que la “política lingüística” del hogar sería que “cada quien hablara con su lengua materna: Yo español y él, sueco”.

El triunfo

En su nueva nación trabajó como profesora de español en colegio y, con el tiempo, mientras profundizaba en la rama de la Lingüística Hispánica, consiguió su maestría y su doctorado y pasó a enseñar en las aulas universitarias. Su madre y sus hermanas no pudieron vivir con ella porque, si no, perderían su condición de “refugiadas” en Suiza, a lo que se sumaban los complicados y caros trámites administrativos. No obstante, la familia viajó constantemente para visitarse.

Fue en 1979 cuando nació el segundo niño de Nadezhda, Ernesto Ricardo. Ella caracteriza así a sus dos retoños. “Mis hijos han desarrollado su propia ‘política lingüística’. El primero, como buen sueco, es muy rígido, muy estricto con él mismo, tiene que decir las cosas correctas; mientras que el segundo se lanza más y no le importa si es correcto, le importa más la comunicación”. A veces, con sus hermanas programaban “baños de inmersión lingüística y cultural”: iban a España para que sus hijos escucharan el español y conozcan la cultura de sus progenitoras.University of Gävle

Durante los primeros años que residió y enseñó en Suecia, Nadezhda se interesó por los jóvenes inmigrantes latinos que querían mantener, como política, el uso del español, es decir, su lengua materna. Se trata de personas bilingües con las que publicó ocho números de un periódico del que fue editora. Ellos escribían cuentos, ensayos y poesías.

La democracia, por esa época, ya había retornado a Bolivia y, año que pasaba, se afianzaba luego de los problemas inflacionarios. Entonces, en 1988, Nadezhda vio la oportunidad de visitar su terruño por primera vez después de 17 años de ausencia y de mostrarle a su esposo y a sus hijos los lugares de los que tantas veces les había hablado. Con pequeñas carcajadas cuenta que tuvo que prestarse dinero del banco para ese cometido.

Mientras tanto, su nombre comenzaba a ser famoso en claustros europeos. Enseñó Lingüística Hispánica en la Escuela de Formación del Profesorado en Estocolmo y, como dice ella, en una gama de instituciones de enseñanza, como la Universidad de Upssala, la Universidad de Linköping, de Lyon, y en el Colegio Universitario de Gävle. Asesoró más de 40 tesis y elaboró manuales de fonética, gramática, pragmática linguística para la enseñanza didáctica.

La invitaron a diferentes simposios y conferencias, llevando a profesores a variadas naciones de Europa y América. Viajó a Cuba, donde el Gobierno tiene un sistema de organización del cuidado de los niños en las guarderías parecido al de Suecia. Estuvo en Chile, Uruguay, México y Estados Unidos, en España, Francia, Holanda, Noruega, Finlandia, Islandia…

En sus conferencias habla, por ejemplo, sobre el uso de algunas palabras dentro del lenguaje oral, en diálogos espontáneos y conversaciones, lo que ella llama “los marcadores del discurso”. El “y”, explica, semánticamente significa adición, pero en el lenguaje hablado es más usado como continuidad; la persona que utiliza el “y” va concatenando sus oraciones, sus enunciados; el “pero” es el contraste, el “así que” es la consecuencia, y el “es que” es usado como una justificación.

Durante la década de los 90, sus viajes se acrecentaron, así como sus visitas a Bolivia, primero donde familiares y luego a la casa de su hermana, Emma Bolshia, quien con su esposo decidieron vivir en este país e impulsar un proyecto relacionado a la investigación sobre víctimas de tortura en las dictaduras. Emma, de esta forma, cumplió con algún comentario que alguna vez le hizo a su hermana mayor: nunca había querido dejar Bolivia.

A pesar de la restauración de la democracia y por muchos otros motivos, su madre se quedó en Suiza, donde falleció en 2005. Nadezhda cuenta que sus últimas palabras fueron: “Quiero volver a mi tierra”. Por eso las hermanas repatriaron sus cenizas y la enterraron en el Cementerio General de La Paz.

Hoy, esta doctora se ha planteado la posibilidad de radicar definitivamente en Bolivia junto con su esposo, ya que sus hijos son adultos; aunque asevera que seguirá dedicada a la investigación, a brindar una que otra conferencia, pero no dejará de trabajar. “Soy amplia en mi manera de ver las ciencias, pero esta profesión que he escogido y en la que me he especializado es algo que me gusta, algo que me apasiona”.

El triunfo

En su nueva nación trabajó como profesora de español en colegio y, con el tiempo, mientras profundizaba en la rama de la Lingüística Hispánica, consiguió su maestría y su doctorado y pasó a enseñar en las aulas universitarias. Su madre y sus hermanas no pudieron vivir con ella porque, si no, perderían su condición de “refugiadas” en Suiza, a lo que se sumaban los complicados y caros trámites administrativos. No obstante, la familia viajó constantemente para visitarse.

Fue en 1979 cuando nació el segundo niño de Nadezhda, Ernesto Ricardo. Ella caracteriza así a sus dos retoños. “Mis hijos han desarrollado su propia ‘política lingüística’. El primero, como buen sueco, es muy rígido, muy estricto con él mismo, tiene que decir las cosas correctas; mientras que el segundo se lanza más y no le importa si es correcto, le importa más la comunicación”. A veces, con sus hermanas programaban “baños de inmersión lingüística y cultural”: iban a España para que sus hijos escucharan el español y conozcan la cultura de sus progenitoras.

Durante los primeros años que residió y enseñó en Suecia, Nadezhda se interesó por los jóvenes inmigrantes latinos que querían mantener, como política, el uso del español, es decir, su lengua materna. Se trata de personas bilingües con las que publicó ocho números de un periódico del que fue editora. Ellos escribían cuentos, ensayos y poesías.

La democracia, por esa época, ya había retornado a Bolivia y, año que pasaba, se afianzaba luego de los problemas inflacionarios. Entonces, en 1988, Nadezhda vio la oportunidad de visitar su terruño por primera vez después de 17 años de ausencia y de mostrarle a su esposo y a sus hijos los lugares de los que tantas veces les había hablado. Con pequeñas carcajadas cuenta que tuvo que prestarse dinero del banco para ese cometido.

Mientras tanto, su nombre comenzaba a ser famoso en claustros europeos. Enseñó Lingüística Hispánica en la Escuela de Formación del Profesorado en Estocolmo y, como dice ella, en una gama de instituciones de enseñanza, como la Universidad de Upssala, la Universidad de Linköping, de Lyon, y en el Colegio Universitario de Gävle. Asesoró más de 40 tesis y elaboró manuales de fonética, gramática, pragmática linguística para la enseñanza didáctica.

La invitaron a diferentes simposios y conferencias, llevando a profesores a variadas naciones de Europa y América. Viajó a Cuba, donde el Gobierno tiene un sistema de organización del cuidado de los niños en las guarderías parecido al de Suecia. Estuvo en Chile, Uruguay, México y Estados Unidos, en España, Francia, Holanda, Noruega, Finlandia, Islandia…

En sus conferencias habla, por ejemplo, sobre el uso de algunas palabras dentro del lenguaje oral, en diálogos espontáneos y conversaciones, lo que ella llama “los marcadores del discurso”. El “y”, explica, semánticamente significa adición, pero en el lenguaje hablado es más usado como continuidad; la persona que utiliza el “y” va concatenando sus oraciones, sus enunciados; el “pero” es el contraste, el “así que” es la consecuencia, y el “es que” es usado como una justificación.

Durante la década de los 90, sus viajes se acrecentaron, así como sus visitas a Bolivia, primero donde familiares y luego a la casa de su hermana, Emma Bolshia, quien con su esposo decidieron vivir en este país e impulsar un proyecto relacionado a la investigación sobre víctimas de tortura en las dictaduras. Emma, de esta forma, cumplió con algún comentario que alguna vez le hizo a su hermana mayor: nunca había querido dejar Bolivia.

A pesar de la restauración de la democracia y por muchos otros motivos, su madre se quedó en Suiza, donde falleció en 2005. Nadezhda cuenta que sus últimas palabras fueron: “Quiero volver a mi tierra”. Por eso las hermanas repatriaron sus cenizas y la enterraron en el Cementerio General de La Paz.

Hoy, esta doctora se ha planteado la posibilidad de radicar definitivamente en Bolivia junto con su esposo, ya que sus hijos son adultos; aunque asevera que seguirá dedicada a la investigación, a brindar una que otra conferencia, pero no dejará de trabajar. “Soy amplia en mi manera de ver las ciencias, pero esta profesión que he escogido y en la que me he especializado es algo que me gusta, algo que me apasiona”.

Vía: La Prensa / TEXTO: Mirna Echave Mallea / FOTOS • Javier Paz Arteaga

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Comentarios (5)

 

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Ella resume con nueve palabras el por qué de la decisión que le cambio la vida: “Fue el amor el que me llevó a Suecia”. Esta doctora formó a profesores de Lingüística Hispánica en Suecia, guió tesis y realizó investi…

  2. Carolina Argote dice:

    Leer este artículo ha sido para mi un aliciente para seguir perseverando en mi esfuerzo y sacrificio para conseguir mis objetivos eb seguir profesionalizandome. Al igual que la Dra. Nadeshda Bravo, estoy muy interseda en el estudio de las lenguas y especialmente en el estudio y la difusión del Español. Egresé de la carrera de Lingüística Aplicada a la Enseñanza de Lenguas de la UMSS el año 2007. El año pasado estuve trabajando en Francia como maestra asistente en la Enseñanza del Español como Lengua Exranjera en dos escuelas primarias;gracias a una bolsa de trabajo que gané con La Alianza Francesa de Cochabamba.Experiencia que me ha traido a España con el afán de hacer una maestria y doctorado en dicha area. Hoy, para mi esta gran mujer profesional y Boliviana es un orgullo y ejemplo a seguir. !Gracias por la publicación Bolivianos Globales¡

  3. pablosanchez dice:

    Gracias Carolina!

    Te deseamos mucho éxito en tu carrera en España. Estamos seguros de que cosecharás lo que estás sembrando.

    Nos encanta que las notas que publicamos (en este caso re-difundimos) sirvan de inspiración a l@s miles de bolivian@s que estamos haciendo Bolivia al andar en todo el mundo!

    Esperamos que pases seguido por nuestra revista y que sigas siendo activa participante de nuestra red http://www.bolivianosglobales.com

    Saludos!

    Pablo

  4. Carolina Argote dice:

    Gracias por los buenos deseos Pablo¡¡.
    Aprovecho para felicitarlos por la grandiosa iniciativa que tuvieron como creadores de Bolivianos Globales. Hecho por Bolivianos para Bolivianos que se encuentran en todas partes del mundo. Haciéndonos sentir de este modo más cercanos, más unidos y más informados sobre los éxitos que cosechan nuestros compatriotas en el extranjero,los mismos que nos inspiran, nos enorgullecen y quienes llevan el nombre de nuestro pais muy en alto.
    Abrazos.

  5. Nadezhda Bravo Cladera dice:

    A Carolina y Pablo:

    Acabo de leer el comentario suyo Carolina. Le deseo éxito en su cometido.
    Pablo, interesante su página webb de bolivianos globales.
    !Sigan adelante!
    Nadezhda Bravo Cladera

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